
Sé que estamos muy lejos de las carnestolendas y, claro está, aún no es época de disfraces, por mucho que alguno se ponga el de Papá Noel. Miguel Concepción Cáceres… no, no lo he imaginado dejándose la barba y dejando regalitos en forma de fichajes, aunque tampoco sería tan descabellado. ¿por dónde empezaríamos a reforzar el equipo? Parece claro que por la defensa, ¿no? Hablando de disfraces, Manolo se ha ganado el apelativo de “Martinezbahuer” porque sacando el balón desde la defensa es un auténtico crack. Más que crack, catacrack. No, no voy a repetir las que ha hecho esta temporada, ni voy a pedir comprensión del público para que no le silbe. Hasta esa jugada que condicionó el resultado, -hasta el punto que sólo se perdió por un gol-. El que ustedes quieran, ése o en el que en un córner dentro del área pequeña no fuimos capaces de despejar un balón que quedó muerto a cinco metros de la portería. De chiste. La defensa, hace aguas –mayores o menores, según se mire… y no me estoy fijando en Kome, ¡válgame Dios! – la defensa o el entramado defensivo. Quizá por ahí, habrá que reforzar el equipo y, curiosamente, no será por la banda de Héctor ya que el pibe lo está haciendo francamente bien. Quizá es ahí el espejo donde se deberían de mirar los demás. Sin engreimientos de Tercera división que se ven en la élite, ni “Beckenbahueres” del S.XXI. En la sencillez, en el no complicarse la vida, en ser fiel a un estilo en el que prevalece el grupo y no la egolatría personal. En el trabajo, en el sacrificio, en el saber estar –nunca una palabra más alta que otra- del majorero. En el callar, y seguir entrenando, intentando hacer las cosas bien aun cuando te digan: no vales para este proyecto, búscate equipo… no confiamos en ti, en resumen.
En la perspectiva blanquiazul, habiendo conseguido cuatro de los últimos quince puntos en disputa, la tendencia es meridianamente buena. Pasan las jornadas y estamos con un colchón de puntos sobre el descenso, que se acorta cuando jugamos fuera y se amplía en casa. Ahora bien, habrá que hacer del Heliodoro un auténtico fortín inexpugnable aun cuando vengan Real Madrid y Barcelona, sino el objetivo comenzará a peligrar, porque este equipo es el peor de la categoría como visitante, incluso más que el Xerez, que ya es decir… y faltan diez victorias.
Fotografía | Darío López.
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