Oportunidad perdida en el calderón para salir de los puestos de descenso. El Tenerife salió al campo sabiendo el resultado de los demás equipos implicados en el descenso, esto lejos de motivarlos, los relajó. Al final del partido, Oltra reconocía lo blandito que había estado el equipo.
Un comienzo esperanzador, comentaban algunos aficionados, Ayoze se tropezaba con el palo en la primera jugada de peligro. Espejo espejito se convertía en espejismo y acto seguido llegaría el primer gol del Atlético, en una jugada donde el desacierto y la mala suerte se unirían para anular las tablas en el marcador. Un poco más tarde Salvio se coronaba en el calderón haciendo el segundo de la tarde a pase de Valera. Si, así de fácil el Atlético conseguía ponerse por dos a cero con un equipo mirando a Europa, con un equipo plagado de suplentes y con un equipo que ya no mira ni para arriba ni para abajo.
El segundo tiempo comenzaba con un Tenerife un poco más participativo, cuyo premio llegó en el minuto 61, con un buen gol de Román. Pero curiosamente después del gol, al Tenerife pareció bastarle, y volvió a replegarse en defensa. Al final, Kun hacía el tercer y definitivo gol de la noche en un buen cuerpeo con Pablo “poco defensa” Sicilia que en un Side by side dejaba muestras de su calidad.
Y fin de la historia. Al final saludos de Oltra con Quique, dando por zanjado un encuentro donde pareció más un partido de trámite que un “juégatelo todo que podemos salir del descenso”.
LA CLAVE: Actitud, actitud, y actitud. Un cero para todos aquellos jugadores que participaron en la pantomima del domingo y que no entendieron que hay que luchar al máximo en todos los partidos que restan. Un ejemplo, Málaga con 10 jugadores estuvo a punto de ganar en Mallorca que empató en el minuto 91 y de milagro ¡Eso es actitud! Otro ejemplo lo tenemos en Zaragoza donde complicó el partido al máximo al conjunto merengue que consiguió la victoria por la mínima.
COMENTARIO: Podemos salir contentos porque el Tenerife es un equipo valiente, atrevido con el balón, que es capaz de jugar un partido donde jugándose lo que se juegan hace menos de 5 faltas en la primera mitad y donde el árbitro amonesta con UNA, si solo una, tarjeta amarilla a Héctor. Creo que un partido de solteros contra casados hay más tensión que lo vivido hoy. Así que pequeños conformistas del balón, ya solo queda esperar un milagro y que los aficionados siempre medidos no carguen con acciones “lussenfhorianas” su inconformismo evidente.
DESEO: Llegar con opciones a la última jornada de liga sería un buen premio visto lo visto.
Gracias Chivs por Cuerpeo
Foto | eltenerife.com
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