¿Por qué, no…?

¿Por qué, no…?

Llega el Lunes y empiezas a pensar y ¿por qué, no…? Total, los demás también son bastante torpes o malos. Miras un periódico, miras el otro, miras una crónica, miras la otra… Si hasta fallamos un penalti, o sea, pudimos acabar empatando. Empiezas a hacer las “cuentas de la lechera” aquellas que tan bien hacía D. Javier, Mr. Pérez.

Hablas con un amigo de Xerez, de los que el año pasado vinieron al Heliodoro -y acabamos de fiesta porque había que celebrar el ascenso de los dos equipos- y te dice que no saben cómo pero que allá Gorosito y Lussenhoff han convencido a todo el mundo que se salvan, o que si bajan, lo hacen dando guerra hasta la última jornada. Vamos, con las botas puestas. Comparas ese ambiente con el que hay aquí, y concluyes que merecemos bajar, por lo civil, por lo penal y hasta por lo criminal. La prensa, ya cuestiona a Oltra si teme por su cargo. Ahora sí creo que ésa no es la mejor solución. Demasiado tarde. Hay que seguir apostando por José Luis, igual no porque crean en él, sino porque no hay tiempo en forma de jornadas, para que otro se haga cargo del puesto y enderece el rumbo. Mas que nada, porque los males de este equipo no parecen ser cosa de un entrenador. A no ser que vuelva Carlos Aimar a la liga española, aquel que les daba un buen golpe en el pecho a sus jugadores para cerciorarse que estaban despiertos y no dormidos. Otro entrenador no te garantiza erradicar las torpezas del equipo. Habiendo ganado el sábado, habríamos dejado a un rival directo, a ocho puntos… ¡y salimos dormidos! Habiendo, al menos empatado, manteníamos el goalaverage a nuestro favor contra un rival directo porque ya sabemos que si aplicamos el coeficiente general de goles –la diferencia entre los que marcamos y encajamos- nadie tiene una desventaja mayor.

Tras el partido del Espanyol, era el momento de que pudiéramos creer y, ¿qué hicieron…? El sábado teníamos los mejores ingredientes para ganar, por fin fuera, y… ¿qué hicieron? A este paso ganar lejos del Heliodoro será celebrado, siempre que no sea en la última jornada y ya no sirva para nada, por los jugadores casi como un nuevo ascenso. La ventaja, ya lo dijo Oltra –aunque su discurso está siendo muy reiterativo, desde principios de año- es que esta semana es muy corta. El miércoles el Villarreal en casa y el próximo fin de semana el Málaga. Hay que ganar a los dos, sin excusas… sólo así podré seguir teniendo argumentos para creer… ¿por qué, no?

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Un Tenerife en arenas movedizas encara el Tourmalet

Un Tenerife en arenas movedizas encara el Tourmalet

Después de la derrota del Tenerife ante el Osasuna, y la inesperada victoria del Zaragoza contra el Sevilla, los tres equipos que se encuentran ocupando los puestos de descenso son el Xerez (11 puntos), el Tenerife (17 puntos) y Valladolid (18 puntos).

El Zaragoza abre un pequeño trecho y se sitúa en el puesto 17º (20 puntos). A pesar de que el Tenerife se mantiene en la misma posición de la semana pasada, ahora mismo el trecho necesario para salir del apuro se ha agrandado, y para colmo, lo ocupa un rival que le ha ganado dos veces al Tenerife, con lo que le supera en gol average.

El Tenerife con solo cuatro victorias en lo que va de temporada, sin victorias desde hace justo dos meses (6 de diciembre de 2009) y una tendencia claramente negativa, tiene por delante un calendario terrorífico. Los próximos cuatro enfrentamientos son contra:

  • El Mallorca (4º clasificado, +20 puntos).
  • El Athletic de Bilbao (7º clasificado, +16 puntos).
  • El Real Madrid (2º clasificado, +33 puntos).
  • El Deportivo de la Coruña (6º clasifcado, 18 puntos).

Mucho tendrán que cambiar las cosas para pensar que el Tenerife pueda tener opciones después de atravesar este Tourmalet. Va a ser un mes realmente complicado.

Complicada tabla de clasificación | http://generaldepie.com/clasificacion/
Terrorífico calendario del Tenerife | http://generaldepie.com/calendario/

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¿Oltra, sí o no…?

¿Oltra, sí o no…?

SÍ.

La continuidad, suele dar sus frutos, y una destitución, tampoco garantiza invertir la dinámica del equipo. Si el año pasado, por abril o mayo pensábamos que el ascenso no se nos escaparía, era porque el equipo se mostraba con garantías de hacer grandes cosas.

José Luis Oltra en el primer año en la isla fue de los técnicos más denostados, presionados, criticados por la afición, prensa y el entorno blanquiazul. Al año siguiente, el equipo mantuvo la misma regularidad en casa y fue, poco a poco, ganando confianza lejos del Heliodoro. Lo que le hizo que se fuera acercando a los puestos altos y, al final, en el ascenso más disputado de los últimos años, el equipo no acabó como campeón por la relajación de los últimos minutos en el último partido ante el Castellón.

Cambiar de entrenador, significaría que pasen dos o tres jornadas antes de que el nuevo inquilino del banquillo supiera cómo son y cuáles son sus mejores cualidades de los jugadores que tiene a su disposición.

El Sporting el año pasado lo tuvo tanto o peor que nosotros, porque comenzó una caída libre que a punto estuvieron de meterlo en el pozo. La confianza del entorno en el equipo y en Manolo Preciado hicieron el resto para no descender, lo mismo le sucedió al Mallorca que tampoco cambió al míster aunque el equipo estuvo buena parte del campeonato ocupando dichos puestos, por el contrario los que sí cambiaron de entrenador fueron; el Numancia a Kresic por “Pacheta” en febrero y bajó; el Betis que cambió a Chaparro por Nogués en abril, y descendió; y el Recreativo de Huelva había cambiado a Zambrano por Lucas Alcaraz en Octubre de 2008, y ya sabemos dónde juega este año. Tras la jornada veinte del ejercicio anterior, ocupaban puestos de descenso a segunda división: Espanyol, Mallorca y Osasuna con 17, 16 y 14 puntos, respectivamente. Ninguno juega en la liga Adelante. ¿Asegura algo cambiar de entrenador? No.

NO.

Equipos que han estado mucho peor, casos de Málaga o, el propio Zaragoza, ya nos han superado o igualado. El año pasado, sólo el Mallorca no cambió de entrenador como revulsivo durante la competición. Sé que es duro, sé que la cuerda “siempre se romper por el mismo sitio” Es cierto, tan cierto como que mejor echar a uno que al resto.

D. José Luis, como casi todos los entrenadores se va volviendo cabezota. El esquema, es cierto, es el mismo que nos llevó a primera y más ahora, que Juanlu ha vuelto a su sitio natural. Los cambios, se antojan necesarios pero no a falta de diez minutos. Claro que si el que entra al terreno de juego es Dinei, mejor que lo haga en el descuento. ¿ Se fijaron ayer en la superocasión que tuvo… ? ¡qué genialidad, vaya forma de fallar semejante regalo…! Y D. José Luis, sigue apostando por él, más que por Ángel. No lo entiendo. No entiendo sus planteamientos por más que me esfuerzo, y como yo, miles de aficionados. Seguir apostando por Dinei, en vez de Ángel –o el pichichi de 2ªB, Airam – es, como poner a Casillas de delantero centro.

Contra el Zaragoza, el equipo volvió a demostrar no ya una falta de puntería –el portero también juega, y ya al descanso, era raro no acabar con un dos a cero- sino que juega y muy bien, pero es un juego exquisito que dará resultado sólo si nos calmamos, sólo si los jugadores se creen –conscientes o no- que la culpa no es de ellos y que era “de otro”. El año pasado, cambiaron de entrenador, Osasuna que había puesto a Ciganda por Camacho en Octubre; el Espanyol, primero a Tintín Márquez por Mané y luego, Pochettino, y se mantuvo; el Almería que no siguió contando con Arconada por Hugo Sánchez y el Getafe hizo lo propio con Víctor Muñoz por Míchel en el mes de abril. Esta última jornada nos deja dos nuevas destituciones: Ernesto Valverde en el Villarreal y José Luis Mendilíbar en el Valladolid. ¿Es el momento del cambio? Sí, ahora o nunca.

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Media hora de esperanza, sesenta minutos de impotencia

Noche de gala. Veintidós mil quinientos diez aficionados se dieron cita en el Heliodoro Rodríguez López para presenciar uno de los dos “partidos del año” en el enfrentamiento entre el Club Deportivo Tenerife y el Fútbol Club Barcelona más grande que uno recuerda. El partido empezó bien para los blanquiazules, la gente lo podía ver, el Barça no estaba cómodo. Es más, el Barça sufría como gato panza arriba ante las acometidas chicharreras en los primeros quince minutos. Pep Guardiola, ilustre inaugurador de los nuevos asientos de los banquillos en el estadio, se abrochaba el cinturón viendo como Maxwell parecía el SuperAgente 86 y Márquez, un escritor metido a futbolista. Algo no funcionaba. El Barça parecía una caricatura de sí mismo. Las ocasiones se sucedían, pero por el bando local. Mientras, Sergio Aragoneses era un espectador de lujo en el campo. Lamentablemente, para ver cómo Alfaro no es ni por cerca el delantero del año pasado. La confianza que él tiene en sí mismo ahora, sólo le da para calzarse las botas y salir a jugar. Incombustible, pero desafortunado. Tenaz, pero sin confianza. A los cuatro minutos encaró a Valdés y le pegó con tanta rabia contenida, entiéndanme por la mala suerte que está teniendo este año, que el balón fue al larguero y el rechace casi cae en el campo fuera del área de penalti. Se lamentó. Poco después, volvió a encarar a Valdés y le pegó por un lado y el azulgrana la envió a córner. Se lamentó y se cabreó. Al rato una internada que Kome, la sirve al punto de penalti y Alfaro remató pegado al palo, casi gol, pero volvió a aparecer Valdés. Se lamentó, se cabreó, miró al cielo y hasta discutió con Mikel Alonso que estaba justo detrás de él para empujarla si la hubiera dejado pasar. De ahí al final, Alfaro lo intentó, pero como su compañero Nino acabó desquiciado. Están los dos para un psicólogo deportivo. Alguien que les diga que cuando se marca se celebra, pero cuando se falla, uno ha de girarse y volver a pedir la pelota pero sin la jugada anterior grabada en el subconsciente con la palabra derrota como sinónimo. Si fracasar es caer, hay que saber levantarse. El balón, sigue siendo redondo y sigue siendo el mismo amigo con el que hace un año se llevaban tan bien aunque ahora no nos haga tanto caso en el camino que le mostramos.

Los minutos se sucedían con un barça que acumulaba desaciertos en los pases, Xavi e Iniesta siendo sombras deambulantes de los que acostumbramos a ver disputar Eurocopas, Champion’s y la liga con una insultante superioridad. Todo era así, hasta que Bojan, realizó una internada por el lateral derecho del Tenerife, se fue de todos los que se quedaron estáticos pensando en que asistían a lo inevitable, llego hasta el fondo y la puso atrás. Messi sólo tuvo que pegarle fuerte y abajo. Cero a uno. El fútbol, volvía a aplicar su máxima: el que perdona la paga. En ésas aún debían de estar los de Oltra cuando Dani Kome –otro que es sombra del que fue- se inventa una zancadilla que Miguel Ángel Pérez Lasa no quiso aplicarla como agresión –no había balón, ni nada por cerca, por lo que esa patada bien podría haber sido de roja directa- y la falta da lugar al primer gol del capitán Puyol en esta temporada. Una falta que demostró que los nuestros ya estaban en el vestuario. De los ayer vestidos de blanquiazules, saltaron: José, Violeta, Dulce, Ana, Antonio, Francisco, Germán, Amanda, Dani, Roberto, Juan, Leticia, Verónica, Alberto, Miguel y otros tantos.… lástima que éstos, estaban en la grada o viéndolo por televisión. Ninguno fue capaz de saltar. Ninguna de las camisetas blancas del Tenerife se elevaron para despejar, en cambio, permanecieron estáticas ¿Así realizamos el balance defensivo en el juego aéreo? De chiste. Increíble. De verbena. Con el partido perdiendo por cero a dos, igual había lugar a la épica, a las noches mágicas del Heliodoro, al partido de la Lazio, a… a que Iniesta cogiera el balón y en el centro del campo diera una lección de cómo se conduce un contraataque aunque sea a costa de evitar patadas, guardar el balón, embolsarlo, mostrarlo, cambiar de ritmo y acabar pisando el esférico para dejar de camino a medio Tenerife, dando el pase en el momento justo para evitar el fuera de juego, en ésas apareció Bojan y cuando todo ya era correr para evitar lo inevitable apareció Messi, para hacer realidad el cero a tres. Demasiado premio para un equipo que sólo había hecho su fútbol durante diez minutos. Suficiente. Tres pinceladas de calidad, y partido resuelto. Así es el Barça o cualquier grande.

La segunda parte era a ver qué podía pasar y qué conclusiones se podían sacar. En la primera llegada Henry la envía al palo. Ayer, definitivamente, no era el mejor día para dejar de fumar. Mientras, José Luis Oltra permanecía sin mover la pizarra, ni hacer cambios. El primero fue Dinei, un jugador que tras verlo como profesional no sé cómo no hay 5 ó 6 del Tenerife B en la primera plantilla. Imposible que no sean mejores que éste. Imposible, incluso en juveniles o cadetes. De ahí al final, jugamos con diez, o casi. El cuarto se intuía cada vez que el Barça rondaba el área. En una de éstas, un balón por la frontal del área de Herradura le llega a Messi y con un toque suave, técnico, desbordante y colosal demostró el porqué lo consideran el mejor del mundo. Balón a la escuadra, hat-trick para Leonel Andrés Messi, el cero a cuatro y partido más que resuelto. De ahí al final, el interés era saber cuándo iba Guardiola a meter a Pedrito, si marcaría y cómo recibiría el Heliodoro a su “hijo pródigo”. Dos minutos después, entró Pedrito –me resisto a llamarlo Pedro, entre otras cosas porque sigue siendo el mismo chaval que vivía en Abades, nada creído, todo ilusión con un balón bajo el brazo camino de “La Palmera” y también, porque ese cambio viene por parte de la mercadotecnia y el márketing del Barça- Pedrito, recibió la ovación de la noche. Ocho minutos le bastaron a Pedrito para inventarse una jugada de fútbol-sala en el corazón del área blanquiazul y para que Luna, despejara hacia su puerta el quinto gol azulgrana y le diera méritos para celebrarlo. Pedrito, fue fiel a su palabra y no lo celebró. El estadio se rindió al mejor Barça que se recuerda en la isla.

Lo positivo, la primera media hora, un equipo con esa actitud no ha de tener problemas para no pasar apuros a final de temporada. Sobre todo, si esa actitud la plasmamos durante todo el partido y no sólo al principio, y no sólo contra los grandes. Hace unos años, pude ver al Barça ganar por cero a seis en el Rodríguez López, quizá desde esa jornada se fue fragüando el descenso que no pudo evitar ni el mismísimo Javier Clemente. Estamos a tiempo. Aún se puede evitar esa circunstancia ¿es el momento de fichar…? Sí, qué duda cabe. ¿A quién ficharía…? Lo tengo claro, a Alejandro Alfaro del año pasado, a Dani Kome del año pasado, e incluso, al Nino del año pasado… ¿o se les olvidó jugar a fútbol? Ayer durante media hora, no…

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